
El estado mexicano de Quintana Roo, ubicado en la Península de Yucatán, tiene una geografía que oscila entre el caribe turquesa y la selva maya con sus cenotes. En ese corredor que va de Cancún a Tulum se concentra uno de los destinos turísticos más visitados del planeta: recibe más de 21 millones de turistas por año, diez veces su población local. El turismo representa el 87% del PIB, con más de 1.443 hoteles y 134.000 habitaciones. Las cadenas hoteleras construyen infraestructura a ritmo constante y, sin embargo, buena parte de las comunidades locales, los emprendedores mayas y los proyectos de triple impacto miran ese movimiento desde afuera.
Esa brecha es el punto de partida del trabajo de Mayma en Quintana Roo.
Desde 2025, con el apoyo de Visa Foundation y en alianza con Promotora Social México, Mayma impulsa un proyecto de dos años orientado a integrar a MiPyMEs y startups de impacto local en la cadena de valor del turismo —no como proveedores ocasionales, sino como actores estratégicos de un modelo que empiece a reparar lo que el turismo masivo deteriora.
Luego de un 2025 con bases firmes y grandes logros de articulación inicial, en 2026 una de las apuestas más concretas fue la serie de talleres de sensibilización para las áreas de compras de los hoteles, realizados junto a la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya. Las decisiones de compra de los grandes hoteles pueden ser un motor de transformación económica. En esos espacios se sentaron en la misma mesa gerentes de compras de cadenas como Hilton, Hyatt, Wyndham, Xcaret e Iberostar con emprendimientos locales, revisando criterios de certificación y políticas de compras responsables. En total, participaron más de 100 hoteles de 43 marcas distintas.
Pero la cadena hotelera es solo una parte del ecosistema. El territorio tiene sus propias urgencias: el sargazo que llega masivamente a las costas, los saberes mayas que buscan canales de mercado y las startups que necesitan capital para crecer. Para acompañar esa diversidad, el programa se organiza en dos líneas: un Programa de Fortalecimiento para MiPyMEs en etapa temprana y un Programa de Aceleración para proyectos con potencial de escala. Hasta hoy, 82 MiPyMEs y 24 startups —el 60% lideradas por mujeres— han pasado por alguno de los dos programas.
Entre ellas se destaca Sargazo Sandals, un emprendimiento que convirtió uno de los mayores problemas ambientales de la costa caribeña en materia prima para calzado. Una metáfora perfecta de lo que Mayma busca en Quintana Roo: que los desafíos del territorio sean también su punto de partida.
